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CLASIFICACIÓN
DE LAS DEFICIENCIAS AUDITIVAS
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En la mayoría de las ocasiones, cuando
se habla de sordera, gran parte de la sociedad se hace una idea equivocada;
muchos piensan que la sordera no tiene matices, es decir, muchos no tienen conocimiento
de la existencia de diferentes grados de sordera que, lógicamente, tienen
diferentes repercusiones en el lenguaje y en la comunicación. Además,
la sordera no supone llevar asociada la mudez. El término sordomudo debería
excluirse como una forma de referirse a la sordera, y la imagen de una persona
sorda que no es capaz de articular palabra debería borrarse de nuestra
mente porque la sordera no supone incapacidad para la adquisición del
lenguaje.
En primer lugar, consideramos la
necesidad de hacer una distinción entre el término sordo e hipoacúsico.
Se denomina terminológicamente como sordo a aquella "persona cuya
audición residual imposibilita la comprensión de la palabra por
vía auditiva exclusivamente, con o sin ayuda de prótesis auditivas".
Y se establece el término hipoacúsico para "aquellas personas
cuya audición residual hace difícil pero no imposible, la comprensión
de la palabra por vía auditiva exclusivamente, con o sin ayuda de prótesis
auditivas, teniendo formación básica del lenguaje interior".
Si bien hay que dejar claro que
el término debe utilizarse más bien para los casos en que la lesión
auditiva es grave o total, la pérdida de audición (hipoacusia)
puede clasificarse atendiendo a tres criterios:
1)
Momento de adquisición
- Prelocutiva
Se denomina sordera prelocutiva a aquella que ha sido adquirida antes de
los tres años de edad, aunque en muchas ocasiones sería más
correcto hacer esta clasificación atendiendo al nivel de desarrollo
lingüístico alcanzado.
- Postlocutiva
Esta denominación se utiliza para designar aquellas sorderas que
se adquieren entre los tres y los cuatro años, o más concretamente,
cuando ya se haya desarrollado el lenguaje.
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2) Localización topográfica
- Sordera neurosensorial
Cuando existen lesiones en el oído interno o en la vía auditiva
nerviosa.
- Sordera mixta
Cuando existe al mismo tiempo una sordera de transmisión y neurosensorial.
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3) Grado de intensidad
- Normoaudición
El umbral de audición tonal no sobrepasa los 20 dB en la gama de
frecuencias conversacionales. Ésta es la intensidad que percibe un
oído que no sufre ningún tipo de pérdida auditiva.
- Hipoacusia leve
Este tipo de pérdida puede hacer más difícil la comunicación,
especialmente en ambientes ruidosos, pero no impiden un desarrollo lingüístico
normal, es decir, no produce alteraciones significativas en la adquisición
y desarrollo del lenguaje. El grado de pérdida se encuentra entre
los umbrales de 20 y 40 dB.
- Hipoacusia media
La pérdida auditiva se sitúa entre 40 y 70 dB. El niño
tendrá problemas para la adquisición del lenguaje, por lo
que es necesaria la adaptación de una prótesis, así
como la intervención logopédica. Pero ha de tenerse en cuenta
que, por norma general, podrán adquirir el lenguaje por vía
auditiva.
- Hipoacusia severa
La pérdida auditiva se sitúa entre 70 y 90 dB. Esta pérdida
supones importantes problemas para la comunicación hablada y para
la adquisición del lenguaje oral. La voz no se oye, a no ser que
ésta sea emitida a intensidades muy elevadas. Las personas con este
grado de sordera necesitan el apoyo de la lectura labial, y para ellas,
es imprescindible el uso de audífono y el apoyo logopédico
para el desarrollo del lenguaje.
- Hipoacusia profunda
La pérdida auditiva supera los 90 dB. Esta pérdida provoca
alteraciones importantes en el desarrollo global del niño; afecta
a las funciones de alerta y orientación, a la estructuración
espacio-temporal y al desarrollo intelectual y del niño. Será
imprescindible el uso de audífonos o implante coclear, una enseñanza
intencional y sistemática del lenguaje.
- Cofosis
La cofosis supone la pérdida total de la audición. Supone
la ausencia de restos auditivos se sitúa por encima de los 120 dB,
aunque en muchas ocasiones una pérdida superior a los 100 dB. Implica
una auténtica cofosis funcional. Sin embargo, la pérdida total
de audición es poco frecuente.
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Dossier informativo
sobre deficiencia auditiva
Asociación APANAH
Asociación
de Padres y Amigos de Niños y Adolescentes Hipoacúsicos
del Alto y Medio Vinalopo (APANAH)
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de familiares y amigos de personas con deficiencias auditivas de Navarra
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