
Asociación de familias de personas
con discapacidad auditiva de Navarra
Eunate elkartea-Nafarroan entzuteko
urritasuna duten pertsonen senideak
Desde el punto de vista pedagógico, no establecemos en la práctica diferencias entre la educación del niño sordo y la del niño implantado, puesto que nuestra intervención va encaminada en ambos casos a dotarles del mayor nivel posible de competencia en el lenguaje oral, comprensivo y expresivo, y ambos presentan, aunque en diferente medida, dificultades de percepción e interpretación del mensaje que les llega.
El objetivo de nuestro trabajo es conseguir que el desarrollo evolutivo del niño sordo sea lo más paralelo posible en todas las áreal al de un niño oyente de su edad, y que acceda a una educación lo más normalizada posible. Este objetivo lo conseguiremos facilitando al niño sordo el desarrollo comunicativo y lingüístico, aprovechando el primer período de su vida en que se producen los primeros intercambios comunicativos y la adquisición del lenguaje oral, a fin de evitar que se produzca la ausencia de lenguaje y con ello un vacío de experiencias que altera su desarrollo cognoscitivo, y su adaptación personal y social.
Las etapas educativas de la LOGSE, son:
* Educación temprana: de 0 a 3 años.
* Educación infantil:
- Primer ciclo de 0 a 3 años (voluntario).
- Segundo ciclo de 3 a seis años.
* Educación primaria: 1º, 2º y 3er ciclo, de 6 a 12
años. Se inicia la enseñanza obligatoria.
* Educación secundaria: 1º y 2º ciclo, de 12 a 16 años.
Las áreas de intervención pedagógica en las diferentes etapas serían:
* Estimulación temprana
* Educación infantil
* Educación primaria
* Educación secundaria
Debe iniciarse en cuanto se detecta la deficiencia. Las sesiones son individuales, de 45 minutos de duración media, tres o cuatro días a la semana (según orientación psicopedagógica). Se trabaja de forma globalizada y con espíritu lúdico, en un ambiente de afecto y confianza, en los siguientes campos:
* Entrenamiento auditivo:
El entrenamiento auditivo va encaminado a compensar y disminuir el déficit
auditivo, ejercitando al niño en los siguientes campos:
- Descubrimiento del mundo del sonido a través de instrumentos
musicales, ruidos ambientales, amplificadores de sonido, altavoces, vibradores,
tarimas vibratorias y globos.
- Diferenciación entre presencia y ausencia de sonido.
- Asociación de movimientos corporales a las características
del sonido.
- Discriminación de instrumentos.
- Imitación de ritmos.
*Área de comunicación no verbal-verbal.
Lenguaje comprensivo y lenguaje expresivo.
Provocamos en el niño sordo la necesidad de comunicarse, consiguiendo
emisiones espontáneas de voz hasta llegar a la palabra. Para ello
recomendamos las siguientes acciones:
- Establecer durante los primeros meses de vida del bebé una
interrelación que favorezca las situaciones comunicativas mediante
la mirada, sonrisas, gestos, expresiones faciales, vocalizaciones, palabras.
- Aprovechar las primeras emisiones vocálicas del bebé (balbuceos),
hacerle tomar conciencia de sus posibilidades fonatorias a través
del tacto y la audición, ayudándonos de su propia prótesis,
de vibradores, equipos de sonido, programas de voz de ordenador y de los
movimientos de los labios.
- Realizar juegos acompañados de emisiones orales y fonemas vocálicos.
- Asociar los fonemas de nuestra lengua a movimientos corporales que faciliten
su emisión (metodología verbotonal).
- Efectuar imitaciones corporales, imitaciones de expresiones faciales
e imitaciones de praxias oro-faciales.
- Llevar a cabo ejercicios de respiración y soplo.
- Provocar emisiones intencionadas de voz, acompañadas de gestos
naturales.
- Forzar la imitación de los fonemas más sencillos, por
audición y ayudados de la lectura labial.
- Conseguir las primeras palabras intencionadas e iniciarle en el lenguaje.
* Área perceptivo motriz y formación
de conceptos básicos:
A través de un ambiente apropiado ayudaremos al niño al
conocimiento del propio cuerpo y a la exploración del espacio que
le rodea. Partiendo de la observación y exploración se crean
situaciones que ayudan al niño a elegir, asociar, diferenciar,
organizar, clasificar objetos, formas, tamaños y colores, vigilando
y facilitando que superen las pautas de desarrollo apropiadas a su edad.
* Área de autonomía personal-social:
Hay que fomentar en función de la edad del niño la actuación
por sí mismo, para que aprenda de sus propias acciones. Es necesario
que existan unos límites claros y razonables dentro de un contexto
de libertad que proporcionen al niño estabilidad, equilibrio y
seguridad.
La LOGSE y el R.D. de Ordenación de la Educación de los Alumnos con Necesidades Educativas Especiales de 1.995 reconocen el carácter educativo de esta etapa, aunque de momento es de naturaleza voluntaria, lo que constituye un contrasentido de nuestra legislación que debe ser corregido cuanto antes en lo que hace referencia a niños discapacitados.
La estimulación temprana y el primer ciclo de la educación infantil se solapan y complementan, porque es muy importante que el niño se integre en un grupo de oyentes de su edad para que:
- Se sociabilice y adquiera las primeras pautas elementales de convivencia
y relación social.
- Adquiera autonomía y se evite la sobreprotección familiar.
- Descubra el entorno inmediato.
- Consiga un estímulo comunicativo oral, a través de las
imitaciones de los oyentes.
La metodología de esta etapa se basa en experiencias, actividades y juegos que favorezcan el desarrollo cognoscitivo del niño sordo y su adaptación personal social.
En esta etapa, los alumnos suelen estar escolarizados en un colegio ordinario o en un Centro específico y la responsabilidad de su currículum escolar corresponde al profesor tutor, que es el encargado de impartir las áreas o ámbitos de experiencia correspondientes (Identidad y autonomía personal; Medio físico y social; Comunicación y representación). La atención logopédica continúa llevándose a cabo en sesiones individuales en las que se trabaja, de manera primordial, el área del lenguaje, es decir:
- Desmutización: Ha de intentarse que el niño emita correctamente todos los fonemas de nuestra lengua, para lo cual seguiremos realizando ejercicios de respiración, soplo, ejercicios de lengua, imitación de praxias oro-faciles, vibraciones de labios, vibraciones de lengua, etc., reforzando especialmente los fonemas para cuya articulación se presenten mayores dificultades.
- Lectura labial: Es decir, reconocer
con ayuda de los labios el lenguaje oral, atrayendo la atención
del niño hacia los labios de la persona que habla. Para ello, se
trabajan las posiciones de cada una de las letras, para pasar a la identificación
de palabras familiares y al reconocimiento de frases enteras.
- Reconocimiento auditivo de sonidos familiares,
palabras conocidas, frases, música, grabaciones, sonidos de animales,
etc.
- Ritmos, juegos corporales y musicales.
- Vocabulario nuevo y estructuras de lenguaje
correspondientes a los ámbitos de conocimiento que se estén
trabajando en el aula, mediante:
+ Situaciones, diálogos y dramatizaciones.
+ Experiencias, noticias y hechos importantes.
+ Preguntas y acciones.
+ Juegos de imaginación y fantasía.
+ Secuencias temporales y cuentos.
+ Calendario y el tiempo.
Se inicia con esta fase la etapa de escolaridad obligatoria. Son seis cursos cuya finalidad es proporcionar una educación común a todos los niños, con los elementos culturales básicos relativos a la expresión oral, lectura, escritura y cálculo, así como una autonomía de acción en su entorno. La metodología se orienta al desarrollo general del alumno mediante experiencias y aprendizajes, adaptándose a los distintos ritmos individuales. En este momento, el niño debería conocer y emitir todos los fonemas de nuestra lengua, y utilizar y comprender palabras y frases sencillas. Además, tiene capacidad de atención y está preparado para iniciare en la lecto-escritura. Los centros y núcleos de interés siguen siendo los mismos que se han señalado para la etapa anterior. Habida cuenta, no obstante, de que se amplían los contenidos, se hace necesaria la intervención de un profesor de apoyo, además del profesor tutor y del logopeda. Todos estos profesionales han de llevar a cabo su labor de forma coordinada:
* Explicando y vivenciando cada unidad temática.
* Facilitando los nuevos aprendizajes.
* Analizando el vocabulario desconocido que vaya surgiendo en las unidades
temáticas.
* Efectuando adaptaciones curriculares, en caso de que fueran necesarias,
mediante esquemas y resúmenes con lo esencial que el niño
deberá estudiar y memorizar.
La mayor dificultad con que nos encontramos en esta etapa y en etapas
posteriores es la comprensión lectora, que a la vez será
la consecuencia de la poca motivación que el niño sordo
siente por la misma. El aprendizaje de un segundo y tercer idioma, que
aparece como obligatorio en el currículum ordinario, es tratado
con la flexibilidad necesaria por los órganos de la administración
educativa, y aunque no se exime del mismo a los niños sordos, tampoco
se les somete un nivel de exigencias similar al de los oyentes.
Este es el reto para todos los implicados en la educación del niño
sordo: que supere estas dificultades y sienta gusto por la lectura, ya
que sólo a través de ella podrá compensar la falta
de experiencias y conocimientos que el niño adquiere de forma natural
sólo por el hecho de oír. En esta etapa se sigue trabajando
el lenguaje oral, intentando conseguir mejores niveles de comprensión
y expresión oral además de la lectura comprensiva y expresión
escrita.
La finalidad de esta etapa es transmitir los elementos básicos
de la cultura, formar al niño para asumir sus deberes y ejercer
sus derechos y prepararles para la incorporación a la vida activa.
La principal variación que la educación secundaria presenta
respecto de la primaria estriba, además de la ampliación
de contenidos, en el hecho de que cada materia es impartida por un profesor
especialista, con lo que se complica la coordinación de las intervenciones
del profesor de apoyo y del logopeda.
Generalmente se intenta que estas intervenciones, que continuarán
siendo individuales, se lleven a cabo en las horas asignadas a la enseñanza
de los idiomas, al objeto de no perturbar el ritmo escolar del alumno.
En cuanto a su alcance, cabe reiterar lo indicado anteriormente al referirnos
a la educación primaria, sin perjuicio de señalar que, como
consecuencia de la amplitud del currículum y número de asignaturas,
se hacen más necesarias las adaptaciones curriculares.
Puntos que deben ser destacados en el proceso educativo del niño sordo:
* La detección precoz es básica para el buen desarrollo
de nuestro trabajo y para conseguir el éxito en el desarrollo del
proceso educativo del niño sordo.
* Cuanto antes se inicien el trabajo de estimulación temprana,
mejores resultados obtendremos en la adquisición del vocabulario
oral. Éste es hoy un hecho acreditado de forma inequívoca
por los estudios realizados por la Dr.Yoshinaga-Itano, de la Universidad
de Colorado, EUA.
* Los niños con restos auditivos y buena adaptación protésica,
al igual que los niños con implantes cocleares, consiguen mejor
nivel de lenguaje oral, mejor respuesta al sonido, mejores rendimientos
escolares, más calidad de voz y mejor comprensión lectora
(Villalba, Ferrer, Asensi, 1.999. Universidad de Valencia).
* La implicación de los padres en el proceso educativo de los hijos
no sólo es conveniente, sino que resulta indispensable.
* Hay casos, especialmente los que presentan patologías asociadas,
en que los implantados cocleares, a pesar de tener una buena discriminación
auditiva, no son capaces de interpretar correctamente el mensaje ni de
expresarse adecuadamente a través del lenguaje oral, probablemente
debido a problemas centrales.
* La opción educativa de cada niño debe ser tomada ponderando
las características particulares que presenta. Los padres tienen
en este sentido la palabra, pero deben estar convenientemente asesorados
por el equipo de profesionales que trabaja con su hijo.
* Los implantados cocleares siguen siendo sordos, cuando no utilizan el
IC y deben guardar las precauciones propias de tal población, servirse
de la labio-lectura y utilizar el canal visual para complementar la audición.
* La rehabilitación de un niño implantado es mucho más
fácil que la rehabilitación de un niño sordo profundo
prelocutivo sin implantar. El lenguaje oral es hoy mucho más accesible
para los sordos implantados precozmente.
Josefina Morera Pérez
(Artículo publicado con la autorización de la autora)
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