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En esta sección vamos a mostrarles una recopilación de preguntas que suelen surgir al conocer la noticia de que su hijo es sordo, estas preguntas están contestadas, aunque si prefieren una información más extensa, pueden ponerse en contacto con la Asociación, e intentaremos resolver todas las dudas que deseen.
| 1. Problemas médicos |
| 2. Audífonos |
| 3. Familia |
| 4. Problemas sociales |
| 5. Educación |
| 6. Carácter |
| 7. Integración |
1. Problemas médicos
¿Por qué
es sordo mi hijo?
Más del 50 % de las sorderas infantiles son de origen desconocido. En
muchos casos las causas se deben a factores genéticos
o hereditarios. Otras veces a problemas de infecciones durante el embarazo (por
ejemplo, rubeola) o a complicaciones durante el parto. También a medicamentos
que lesionan los componentes sensoriales y nerviosos del oído interno.
¿Hay algún
medicamento que no deba tomar mi hijo?
Su hijo no debe tomar ciertos medicamentos llamados ototóxicos, ya que
pueden agravar su pérdida auditiva. Estos medicamentos son:
¿Se
pueden tener otros hijos? ¿Cuáles son los riesgos?
Evidentemente, no existirá ninguna contraindicación si la sordera
del niño es consecuencia de una causa conocida y no hereditaria.
Si se desconoce el origen de la sordera y, con más razón, si hay
sordos en la familia, es recomendable que acudan a un especialista en genética
para que les aconseje.
¿Se puede
curar la sordera?
Si la sordera es conductiva, las repercusiones suelen ser transitorias y recuperables
con tratamiento médico o quirúrgico.
Si la sordera es neurosensorial, hoy por hoy, es irreversible, ya que no existe
ningún tratamiento capaz de curarla.
La única forma de paliar la sordera neurosensorial consiste en la adaptación
temprana de audífonos o de un implante coclear y en la educación
auditiva y del lenguaje.
Mi hijo tiene una
sordera neurosensorial y tiene catarros frecuentes. ¿Puede esto afectar
a su resto auditivo?
Deben tener especial cuidado con la audición de su hijo. Cuando el niño
padezca cualquier infección, acudan inmediatamente al especialista, a
fin de evitar procesos que afecten a su audición, especialmente si son
procesos de garganta, nariz u oídos.
¿Qué
hacer si mi hijo se queja de dolor de oídos?
Es probable que este dolor sea debido a una otitis media, que no es más
que una inflamación del oído medio. Consulte inmediatamente a
su pediatra o a su otorrinolaringólogo.
Mi primer hijo es
sordo. Desconozco cuáles son las etapas del desarrollo de un niño
con audición normal. ¿Qué puedo hacer?
Existe una amplia bibliografía sobre el tema. Además de su pediatra,
que puede asesorarle en las diferentes etapas del desarrollo del niño,
hable con personas que tengan niños de la edad del suyo y siempre encontrará
orientaciones válidas, ya que la evolución física de su
hijo será igual a la de cualquier otro niño.
2. Audífonos
Si mi hijo es sordo,
¿qué beneficios puede obtener de un audífono?
Dependerá del grado de su pérdida auditiva. En general, todos
los niños sordos pueden beneficiarse del uso de audífonos. Algunos
niños sólo serán capaces de oír ruidos muy fuertes
pero, aún así, los audífonos le ayudarán enormemente
a relacionarse y mejorarán la calidad de su voz y el ritmo de su lenguaje.
Otros niños serán capaces de reconocer sonidos vocálicos,
mientras que otros serán capaces de reconocer palabras y frases.
Hay que aclarar que el audífono por sí solo no hará nada
si no va acompañado de una buena estimulación auditiva y que ésta
debe comenzarse cuanto antes.
Mi hijo lleva audífonos
desde hace un tiempo y no veo ningún cambio. ¿Es que no le sirven
para nada?
Los audífonos no son como las gafas que producen un resultado inmediato,
sino que su hijo tiene que aprender a interpretar lo que oye con los audífonos
puestos. Este es un proceso lento, que requiere una estimulación adecuada
y mucha paciencia.
¿Es importante
que use los audífonos todo el tiempo?
Es importantísimo que los use todo el tiempo para que sus oídos
reciban constantemente información auditiva, ya que cualquier momento
es válido para hacer entrenamiento auditivo. Solamente se le deben quitar
los audífonos a la hora del baño y de dormir.
¿Por qué
mi hijo no quiere llevar puestos sus audífonos?
Al principio muchos niños se niegan a usar sus prótesis auditivas.
La razón puede consistir en que el audífono no esté bien
adaptado a las necesidades auditivas de su hijo, pero si usted está seguro
de que el molde encaja perfectamente en el oído del niño y no
le hace daño, de que el audífono está bien adaptado y de
que el volumen es correcto, no se preocupe. La mayoría de los niños,
pasado este período inicial, se dan cuenta de la utilidad del aparato.
Póngale los audífonos en un momento tranquilo, cuando no hay ruidos
en casa y mientras se los pone, hable y distraiga la atención del niño
hacia otra cosa.
Juegue con el niño y llame su atención hacia los sonidos que se
producen durante el juego. Haga que escuchar sea algo agradable para su hijo
y muy pronto lo primero que el niño pedirá por la mañana
serán sus audífonos.
¿Es necesario
hablar en voz alta al niño?
No. Use una voz normal, ni muy alta ni muy baja. Si usted habla muy alto distorsionará
el sonido y los patrones del lenguaje.
¿Cuál
es el mejor audífono?
El mejor audífono para su hijo es el que el audiólogo elija para
él. Una vez evaluada su audición, el audiólogo escogerá
el modelo y marca de aparato que mejor satisfaga las necesidades auditivas de
su hijo, y lo calibrará expresamente para él.
¿Dónde
debo acudir para adaptarle los audífonos?
Debe acudir a un profesional especializado en evaluar la audición y que
además tenga experiencia con niños. Las asociaciones de padres
pueden proporcionar nombres y direcciones de profesionales que ejerzan en su
zona.
¿Pueden los
audífonos dañar la audición del niño?
Un audífono bien adaptado nunca puede dañar la audición.
Lo que sí puede dañarla es el elevar el volumen del audífono
a un nivel mayor del aconsejado por el audiólogo. Si el niño rechaza
el audífono, es una indicación de que algo va mal. Acudan al audiólogo
para que revise los aparatos.
¿Por qué
pitan los audífonos?
Por dos razones: porque el aparato está estropeado o porque el molde
no encaja perfectamente en el oído.
En este último caso, el sonido se escapa a través del espacio
que queda entre el molde y la oreja, siendo reamplificado por el micrófono
del audífono, produciendo el pitido, por lo que conviene hacer nuevos
moldes que ajusten bien. En los niños pequeños, debido a su rápido
crecimiento es aconsejable revisar los moldes siempre que se produzca el pitido.
3. Familia
¿Debo tratar
a mi hijo sordo de diferente manera que a mis otros hijos?
Es difícil no hacer distinciones entre ellos, sobre todo al principio,
cuando el niño sordo necesita mucha más atención que los
otros niños. Pero, aparte de la dedicación específica que
den al niño, todo lo demás debe ser igual; la disciplina debe
ser la misma para todos los hermanos, los horarios de comida y de sueño,
etc. Si lo hacen así, sus hijos oyentes se sentirán queridos por
igual y partícipes del problema de su hermano.
¿Debe la
madre renunciar a su actividad profesional?
Está claro que la madre debe dedicar muchas horas a su hijo sordo, y
que de esta dedicación, hecha con amor y entrega dependerá en
gran parte del futuro del niño. Es importantísima la colaboración
familiar.
Sin embargo, no creemos necesario que la madre renuncie a su actividad profesional.
Con interés se puede combinar todo y es preferible una madre contenta
que dedique unas horas a su hijo, que una madre malhumorada porque tiene que
estar todo el día con el niño. Además, la madre no es el
único miembro que debe atender y ayudar al niño. El padre también
tiene que colaborar y turnarse con la madre en el trabajo con él. También
recomendamos hacer participar en esta tarea a los demás miembros de la
familia.
¿Cómo
debo explicar a mis familiares y amigos que mi hijo es deficiente auditivo?
Debe mentalizar gradualmente a sus amigos y familiares acerca de lo que significa
una pérdida auditiva y sus consecuencias.
No hagan de ello un problema grave; contesten a sus preguntas de forma sencilla,
sin dramatizar. Explíquenles cómo pueden colaborar en su labor,
denles ciertas pautas sobre cómo deben hablar con el niño.
Lo más importante es que ellos traten a su hijo como a cualquier otro
niño, y esto lo harán si se lo ven hacer a ustedes.
Procuren que el niño no se dé cuenta de que están hablando
de él porque, aunque quizás no les entienda, las miradas de sus
amigos al hablarles del problema de su hijo, pueden hacerle sentirse raro y
distinto.
Creemos que no volveremos
a ser una familia normal. ¿Es correcta esta sensación?
Cuando unos padres conocen por primera vez la deficiencia de uno de sus hijos,
todos los esquemas familiares se vienen abajo.
El descubrimiento del problemas y sus consecuencias, el no saber dónde
acudir, unido a la tensión emocional del momento, crean un ambiente familiar
anómalo y de gran desconcierto. Lo primero que deben hacer es serenarse,
para poder tomar las decisiones oportunas siguiendo la línea del sentido
común.
Infórmese bien sobre el problema acudiendo a especialistas: otorrinolaringólogo,
audiólogo y pedagogo. Acepten el problema y comiencen a trabajar con
el niño.
Traten a su hijo como a un niño de audición normal. Uno de los
factores más importantes para el éxito de su hijo será
el sentirse respaldado por el cariño familiar. Disfruten con su hijo
sordo igual que disfrutan con sus otros hijos.
Llegará un momento en que olvidarán que su hijo tiene un problema.
En ese momento, el ritmo familiar volverá a la normalidad. No olviden
nunca que familias sin problemas aparentes tienen también sus pequeños
dramas que alteran la vida familiar. Y
¡recuerden que muchos niños
oyentes también se sienten aislados!
¿Por qué
nos ha ocurrido esto?
Muchos padres se hacen esta pregunta, y piensan que la vida les ha tratado injustamente.
Desechen cualquier sentimiento de culpabilidad. Acepten a su hijo como es, y
piensen en cómo ayudarle desde el primer momento, ya que ayudando a su
hijo, se ayudarán a ustedes mismos. Es posible que al cabo del tiempo
encuentre una respuesta positiva a esta pregunta, viendo cómo sus vidas
se han enriquecido.
Si mi hijo es sordo,
¿para qué hablarle?
Esta reacción es perfectamente natural, sobre todo si se le ha diagnosticado
una sordera profunda. Pero debe saber que al hablarle a través de sus
audífonos o implante coclear, su hijo empezará a desarrollar la
capacidad que tiene de acceder al lenguaje.
No tengo familia
cerca y no sé con quién dejar al niño cuando tenga que
salir.
Usted puede y debe dejar a su hijo de vez en cuando y salir a distraerse. Siga
con su hijo sordo las mismas pautas que con cualquier otro hijo. Busque una
persona que merezca su confianza y explíquele lo que considere más
oportuno. Procure planear sus salidas con antelación, para que pueda
ir siempre la misma persona a cuidarle.
4. Problemas sociales
¿Aceptarán
los otros niños a mi hijo sordo?
Lo más importante es que usted acepte la sordera de su hijo y le trate
normalmente. Este es el mejor factor para que otras personas le traten con normalidad.
No sobreproteja a su hijo, anímele a jugar con otros niños. Déjele
ir a jugar a casa de sus amiguitos e invite a éstos a su casa. Piense
que la comunicación adulto-niño es más difícil que
la comunicación niño-niño: ellos se entienden bien hasta
sin palabras.
Me molesta la actitud
que adopta la gente con mi hijo. Le miman y le hacen concesiones porque es sordo.
¿Cómo puedo cambiarla?
Lo más importante es su actitud, ya que es la que la gente imitará
cuando esté con su hijo.
En cualquier caso, no deben consentir que le traten como a un niño diferente.
Deben imponer su criterio con amabilidad, pero con firmeza. Poco a poco, la
gente que le rodea cambiará.
¿Cómo
puedo explicar a la gente que mi hija oye a través sus aparatos? La gente
se pone detrás de ella y grita y, cuando la niña se vuelve dicen
"me ha oído, no es sorda".
Explíqueles que su hija tiene un cierto resto auditivo que, con la ayuda
de los audífonos, se amplifica hasta llegar a captar ciertos sonidos.
Pero captar ciertos sonidos no es lo mismo que tener una audición normal.
Si lo cree oportuno, enséñeles lo que ocurre si se desconectan
los audífonos de la niña.
Algunas personas
desaprueban y critican la disciplina que le impongo a mi hijo, y esto me duele.
Usted debe pensar en el futuro y preparar a su hijo para que se adapte perfectamente
a la sociedad y para que sea aceptado por ella. Su hijo debe estar tan bien
educado como cualquier otro niño. Además, no olvide que nadie
conoce las necesidades de su hijo mejor que usted. Por lo tanto, no se deje
influenciar por las críticas.
5. Educación
En casa hablamos
además del castellano otro idioma. ¿Es esto perjudicial para nuestro
hijo sordo?
Al niño sordo le cuesta un gran esfuerzo aprender a hablar, por ello
es necesario que le hablen siempre en el mismo idioma. Pónganse de acuerdo
y decidan qué idioma va a hablar en casa; pidan a sus familiares y amigos
que lo utilicen siempre que estén en presencia del niño. Cuando
el niño sea mayor y haya interiorizado su lengua materna podrá
comenzar el aprendizaje de otro idioma.
¿Cuándo
hablará?
Podemos afirmar que cualquier niño deficiente auditivo, precozmente diagnosticado
y con amplificación y rehabilitación temprana puede llegar a hablar,
si no existe ningún otro problema asociado. Ahora bien, lo que no se
puede precisar es cuándo empezará, ni cuál va a ser la
calidad de su voz.
¿Cuánto
tiempo durará la reeducación?
No hay reglas fijas, ya que cada niño es un mundo diferente. Pero, en
general, puede decirse que los primeros años serán los de trabajo
más intenso para conseguir un nivel de lenguaje y comprensión
que permitan su integración en el mundo de los oyentes. Con el tiempo,
el ritmo de trabajo bajará, aunque siempre necesitará apoyo.
¿Es necesario
llevar al niño a un jardín de infancia? ¿A qué edad?
A partir de los dos años y medio es aconsejable llevar al niño
al jardín de infancia, ya que se beneficiará de la relación
con otros niños.
¿Cómo
saber lo que es protección y sobreprotección?
Hay que distinguir entre lo que es evitar un peligro y lo que es impedirle que
haga por sí solo aquellas cosas para las que ya está capacitado.
A veces esto último puede suponer una pérdida de tiempo o más
trabajo para los padres, pero es la única manera de hacer a sus hijos
responsables e independientes.
¿Se le debe
castigar?
Hay que exigir al niño deficiente auditivo lo mismo que a cualquier otro
niño, sin olvidarse de las dificultades derivadas de su pérdida
auditiva.
En todo hogar deben existir unas normas de convivencia que toda la familia debe
cumplir. Por lo tanto no teman castigar a su hijo cuando no respete estas normas.
¿Qué
estudios podrá realizar?
En principio, el niño podrá realizar cualquier estudio para el
que intelectualmente esté capacitado, dependiendo del grado de pérdida
auditiva y de cómo se haya realizado su educación durante los
primeros años de su vida.
¿Cómo
podemos prepararle para que entienda que vamos a ir de compras, al dentista,
a ver a alguien, etc.?
En estos casos son muy útiles las ilustraciones y fotografías.
Por ejemplo, pueden tener un cuaderno donde dibujarán o pegarán
ilustraciones y fotos sobre tiendas, zoo, familiares, amigos, etc. Antes de
salir, enseñen al niño el cuaderno con las ilustraciones de lo
que van a hacer y explíquenselo. Cuando vuelvan a casa, vean nuevamente
el cuaderno y comenten lo que han hecho. Esto ayudará al niño
a retener las situaciones y las nuevas palabras en su memoria.
¿Es conveniente
que vea la televisión?
Ésta es una cuestión que preocupa hoy en día a todos los
padres. Sabemos que abusar de la televisión no es bueno. Por otra parte,
la televisión es un instrumento de enseñanza, si se sabe utilizar.
Cuando los niños ven la TV acompañados de un adulto con el que
comentan y al que preguntan lo que no entienden, la TV les proporcionará
nuevas experiencias y, sobre todo, enriquecerá su vocabulario.
¿Cómo
debemos hablar al niño?
Al niño deficiente auditivo se le debe hablar utilizando frases cortas
y sencillas, resaltando la palabra que se considera más importante en
la frase o la que se le quiere enseñar.
Es importante hablarle con una buena entonación, lo que facilitará
su comprensión y servirá de modelo para su propio lenguaje. Eviten
los gestos que distraigan la atención del niño y hablen en un
tono de voz normal, sin gritar.
¿Debemos
corregirle cuando habla?
Es normal que todos los niños, sordos o no, en las primeras etapas de
su lenguaje hablen incorrectamente. Poco a poco se debe ir corrigiendo su pronunciación
y su forma "telegráfica" de hablar, mencionando la forma correcta
de decirlo, por ejemplo:
6. Carácter
Mi hijo tiene frecuentes
rabietas y accesos de cólera. ¿Es normal? ¿Cómo
puedo impedirlo?
Es normal que todos los niños tengan rabietas, pero éstas, en
los niños con problemas de audición, suelen ser más frecuentes
y más acusadas debido a su dificultad de comunicación. Cuando
no pueden expresar sus necesidades, recurren a la rabieta como medio de llamar
la atención y expresar su enojo.
Lo mejor para que el niño no tenga una rabieta es intentar evitarla antes
de que empiece, no poniéndole en situaciones límite o forzándole
demasiado. Muchas veces somos los adultos los que provocamos los berrinches
de los niños.
Una vez que empiece la rabieta, no le pegue ni le zarandee. Si hay más
gente, llévese al niño a un lugar tranquilo y permanezca con él
para que se sienta seguro. Deje que se desahogue y no se apure. No trate de
razonar con él, porque sería inútil. No le haga concesiones
porque si no, el niño le chantajeará con otras rabietas.
Su actitud de calma le ayudará a calmarse y el ver que usted no hace
especial caso a su berrinche le hará tranquilizarse.
En cualquier caso, a medida que mejore la comunicación del niño
con los demás, las rabietas serán menos frecuentes.
¿Por qué
mi hijo no quiere dejar sus juguetes?
A casi todos los niños pequeños les cuesta mucho prestar sus juguetes,
independientemente de que tengan un problema auditivo o no. Pueden ayudarle
enseñándole de forma práctica lo que supone compartir.
Por ejemplo, cuando van otros niños a jugar a su casa deben sacar aquellos
juguetes que menos le gusten a su hijo ya que de esta forma le será más
fácil prestarlos a sus amiguitos.
Mi hijo no quiere
nunca irse a la cama. ¿Es que los niños sordos necesitan dormir
menos?
No hay ninguna prueba de que los niños sordos necesiten dormir menos.
Traten de relajar al niño antes de dormir, eviten los juegos activos
a últimas horas de la tarde. Acuéstenle siempre a la misma hora
y crearán una rutina que el niño sabrá que debe cumplir.
Permanezca un rato con su hijo al acostarle. Ese momento es el ideal para la
comunicación afectiva con el niño. Es frecuente que los niños
sordos sientan miedo a la oscuridad, ya que al quitarles sus audífonos
o implante para dormir se sienten "aislados". Una simple lucecita
les tranquilizará.
Mi hijo parece estar
siempre ansioso. ¿Es esto normal?
La ansiedad es normal en los niños sordos y depende de muchos factores,
el principal es su dificultad de comunicación: no sabe expresar sus deseos,
no comprende lo que pasa, no sabe lo que se avecina, no entiendo lo que dicen,
etc. Otras veces la ansiedad del niño es una respuesta a la ansiedad
de sus padres.
Es evidente que la educación de un niño sordo requiere que el
niño esté mucho tiempo con adultos. Ya que esto es inevitable,
hay que intentar que el niño no se sienta abrumado, permitiéndole
disfrutar de ratos de intimidad, de jugar solo y dejándole que adquiera
su propia autonomía como cualquier otro niño.
¿Qué
sucede cuando los hermanos se pelean? ¿Debo intervenir? ¿Debo
decirles a los hermanos que tengan paciencia con su hermanito sordo?
Lo mejor es que los padres interfieran lo menos posible en las peleas de sus
hijos. La cosa no es tan grave. Los niños pueden reconciliarse con la
misma rapidez con que se enfadan.
Por supuesto que, de vez en cuando, será necesario intervenir, sobre
todo cuando los hermanitos se enfaden con el niño sordo porque éste
no hace lo que ellos piden, o cuando el niño sordo reacciona violentamente
con ellos al no saber expresarse. En estos casos, el adulto deberá actuar
con discreción, sin regañarles, enterándose de la causa
de la pelea y tratando de que el niño sordo comprenda lo que quieren
sus hermanos, o explicando a sus hermanos lo que quiere su hermano. Procure
no tomar partido por ninguno de ellos.
¿Cómo
combatir la frustración del niño y su falta de comprensión?
No es fácil, pero hay que intentarlo. Deben esforzarse en comprender
los deseos del niño con imaginación e intuición. Es importante
que el niño se sienta comprendido para que no se sienta frustrado.
Es buena idea enseñarle objetos, fotografías o hacerle dibujos,
hasta dar con lo que quiere el niño.
7. Integración
¿Qué
posibilidades de integración tiene mi hijo sordo?
Con la implantación de la LOGSE, las posibilidades
Ahora bien, para que la integración escolar tenga éxito, hace
falta:
¿Cómo
será su integración en la vida diaria?
Si el niño aprende desde muy pequeño a vivir con los demás,
teniendo su lugar dentro de la familia y en el mundo de los oyente, superará
los problemas de cada edad a medida que aparezcan.
Si aprende a vivir con su problema, y es aceptado por la familia y por él
mismo, el niño evolucionará positivamente, feliz de vivir con
los demás.
¿Podrá
practicar deportes? ¿Cuáles?
La práctica de todos los deportes es siempre muy recomendable. El niño
deficiente auditivo deberá cuidar sus audífonos, quitándoselos
a la hora de nadar o de practicar deportes violentos.
¿Puede bailar
un niño sordo?
Los niños deficientes auditivos pueden y deben bailar. A través
del baile aprenden a seguir el ritmo que es algo de gran importancia para su
lenguaje.
Cuando hablamos, no lo hacemos de forma continua y monótona, sino que
los hacemos con un cierto ritmo y entonación. El niño sordo debe
aprender este ritmo. La música y el baile le ayudarán a conseguirlo.
Además bailar es una experiencia divertida para todos los niños
y no tenemos por qué privarles de ella.
¿Puede un
niño sordo apreciar la música?
Desde luego que sí. Aunque depende de las oportunidades que se le den
para oír música con frecuencia y de hacerle participar en ella.
Lo que mejor perciben los niños sordos es el ritmo de la música.
Por lo tanto, desde que son pequeños debemos proporcionarles experiencias
musicales.
Creo que el juego
en grupo es demasiado difícil para mi hijo sordo. ¿Qué
debo hacer?
Jugar en grupo puede ser duro para su hijo, pero tiene que aprender a relacionarse
con otros niños sin tener privilegios especiales. No olvide que los niños
sordos son muy observadores y buenos imitadores. Su hijo aprenderá las
reglas del juego siempre que se las expliquen. También puede ayudarle
jugando con él en casa a las mismas cosas que jugará con sus amigos.
El principal objetivo de llevarle a un jardín de infancia es precisamente
darle la oportunidad de relacionarse con niños oyentes.
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Nafarroako gorren familiartekoen eta adiskideen elkartea Travesía
de Monasterio de Iratxe, 2 |